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Posts Tagged ‘variables biológicas’


 

En la década de los 80, se consideraba un éxito en implantología, la pérdida hasta de 2mm de hueso marginal el primer año ( Albrecktsson, Zarb, Whorthington, Eriksson, 1986 ), criterio de éxito compartida posteriormente por diversos artículos y autores ( Tarnow, Cho, Wallace, 2000), ( Roos-Jansäker et col, 2006 ), ( Mish et col, 2008 ), ( Papasprydakos et col, 2012 ). Hoy en día, este paradigma ha cambiado sustancialmente, llegando a la conclusión que dicha perdida de hueso marginal se puede evitar conociendo y aplicando una serie de conceptos biológicos y biomecánicos. 

El objetivo de esta entrada y las siguientes es analizar cuales son esos conceptos biológicos y biomecánicos, para poder disponer de un protocolo que minimice el riesgo de esa pérdida de hueso marginal

Variables biológicas

Hay dos variables biológicas fundamentales, que deberíamos intentar respetar siempre:

Volumen del tejido blando

 

 

Necesitamos un volumen de tejido blando suficiente, tanto en anchura como en altura, para lograr un sellado adecuado, para lograr aislar la zona de la conexión del medio oral y para respetar el espacio biológico. Linkevicius en el 2010, nos decía que si el grosor del tejido blando es inferior a 2,5mm, durante el primer año de función se puede producir una pérdida de hueso hasta de 1,45mm. Posteriormente, en el 2015, nos decía que el grosor ideal del tejido blando es aproximadamente de 4mm. Paul von Eekeren et col, en el 2016, concluían en su articulo que cuando el grosor del tejido blando es de 2mm o más, hay una perdida de hueso sustancialmente menor, comparado con aquellas situaciones donde el grosor de tejido es inferior a 2mm. Fernando Suarez-Lopez del Amo, Guo-Hao Lin, Alberto Monje, Pablo Galindo-Moreno, y Hom-Lay Wang realizan una revisión sistemática con meta-analisis en el 2016 y concluyen que los implantes colocados con un tejido blando periimplantario inicialmente más grueso tienen menor MBL radiográfico a corto plazo. Stijn Vervaeke et col, en el 2018, concluían en su articulo que la remodelación inicial del hueso alrededor de un implante depende del volumen del tejido blando

Mostrada la importancia del grosor del tejido blando, es importante comprender que un exceso de tejido blando puede ser perjudicial para el objetivo que se persigue. Zhong Zhang et col, en el 2019, publican un estudio donde concluyen que el excesivo grosor vertical del tejido blando alrededor de los implantes en pacientes con antecedentes de periodontitis tiene una influencia adversa en la salud del tejido periimplantario. Por cada milímetro de incremento de altura, se incrementa 1,5 el riesgo de periimplantitis. Por lo tanto podemos concluir que el valor crítico del grosor del tejido blando debería estar entre 2-4mm, para conseguir un espacio biológico adecuado, un sellado adecuado y un perfil de emergencia de nuestras restauraciones, sobre todo en zonas estéticas, correcto. Aumentar más el grosor puede generar problemas, como el aumento del riesgo de la periimplantitis

 

Volumen óseo alrededor del implante

 

La otra variable biológica fundamental es la cantidad de hueso que debe existir alrededor de un implante. J. Robert Spray et col, realizan un estudio donde  colocaron más de 3.000 implantes dentales recubiertos con hidroxiapatita (HA) y no recubiertos con HA, midiendo los cambios en la dimensión vertical del hueso facial entre la inserción y el descubrimiento del implante, para comparar posteriormente estos cambios con el grosor del hueso facial y concluyen, que cuando el grosor está aproximadamente entre 1,8 y 2mm, la perdida de hueso marginal disminuye significativamente, por lo tanto el valor del “grosor crítico” para reducir las incidencias y la cantidad de pérdida ósea facial es de alrededor de 2 mm. Joe Mehren, Marc Quirynen y Wim Teughels, en el 2000, concluyen en su estudio que es recomendable un grosor óseo vestibular crítico inicial de 2 mm para evitar la reabsorción vertical. Los mismos autores realizan una revisión sistemática en el 2019, donde confirman la importancia de ese grosor óseo bucal crítico de 2mm. Johnny Nohra et col, en el 2018, concluyen en su artículo que el grosor del hueso vestibular, se asocia con una remodelación mínima del hueso marginal. Alberto Monje, Vivianne Chappuis, Florencio Monje, Fernando Muñoz, Hom-Lay Wang, Istvan A. Urban, Daniel Buser, en el 2019, recomiendan tras su estudio un grosor crítico de la pared ósea vestibular de 1,5 mm en la colocación del implante, ya que una pared ósea vestibular periimplantaria más gruesa (≥ 1,5 mm) está expuesta a una pérdida ósea fisiológica y patológica significativamente menor en comparación con una pared ósea más delgada (<1,5 mm). 

Estas dos variables biológicas nos dan un protocolo clínico claro:  si no disponemos de suficiente grosor de tejido blando o de hueso facial hay que conseguirlo con las técnicas adecuadas para minimizar el riesgo de pérdida de hueso marginal99

En las próximas entradas desarrollare las principales variables biomecánicas

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